Los socialistas ganan las elecciones regionales de Valencia y se disponen a repetir la coalición con Compromís

Un MOVIMIENTO del presidente de la Comunidad Valenciana para elevar el perfil de las tres provincias mediante la celebración de elecciones el mismo día en que el país votó en su gobierno nacional ha dado sus frutos: el PSPV de Ximo Puig ha ganado 27 de los 99 escaños, frente a los 24 anteriores.

Con los socios de coalición del PSPV, el izquierdista Compromís, y sus propios 25 escaños, el actual gobierno regional no está lejos de tener una mayoría que le permita reinar durante otros cuatro años.

Es la primera vez desde 1991 que los socialistas ganan unas elecciones regionales en Valencia: en 2015, el PP de derecha es el que más escaños obtiene, pero en minoría y con una presencia muy reducida, lo que permite a las dos facciones de izquierda formar un pacto y evitar que vuelvan al poder después de 20 años constantes en el poder.

Es probable que esta vez Puig necesite a Podemos -aunque el partido liderado por Rubén Martínez Dalmau ha perdido escaños-, sus ocho diputados regionales serán necesarios para recrear una coalición de izquierdas, y parece probable que esto siga adelante.

Compromís, liderado hasta ahora por la vicepresidenta Mònica Oltra, y Puig han gobernado en coalición con la bendición de Podemos, aunque este último ha optado por no unirse a la propia coalición.

El resultado, conocido en valenciano como el Acord del Botánico (Acuerdo del Botánico), probablemente permanecerá intacto, pero con Podemos como miembro de pleno derecho esta vez, en lugar de influir en la política desde los márgenes.

La decisión de Podemos de no unirse a la coalición, sino sólo apoyarla, fue «un error», dice Dalmau – su intención es que los miembros de su partido dirijan los ministerios regionales junto con Compromís y el PSPV.

El PP de derecha, liderado por Isabel Bonig, está completamente fuera de la contienda con sólo 19 escaños, en comparación con 31 después de las elecciones regionales de 2015 -incluso uniendo fuerzas con el recientemente fortalecido centro-derecha Ciudadanos, cuya presencia en el Parlamento ha subido de 13 a 18 escaños-, no sería suficiente para lograr un número suficiente de escaños.

Podría añadir los 10 escaños de la extrema derecha de Vox a la combinación de 37 que podría lograr, pero estos 47 diputados todavía no alcanzarían la mayoría necesaria de 50 escaños requerida, y Ciudadanos sería poco probable que acordara un pacto con el partido de extrema derecha que, por primera vez en la historia, se ha afianzado en la política española.

El mayor electorado de Vox se encontraba en el pueblo valenciano de Nàquera, en el Camp de Túria, donde el 21% del electorado vota a la extrema derecha.

Compromís ha caído en picado en las apuestas políticas a nivel nacional, con sólo el 6,45% de los valencianos votando por él y situándolo en el sexto lugar entre los partidos de la región en el gobierno central, dándole sólo un escaño en el Parlamento español, para Joan Baldoví.

Pero a nivel regional, la contendiente presidencial Mònica Oltra obtuvo más del 16% de los votos, elevando a Compromís al cuarto lugar y convirtiéndose en el segundo partido más votado en la provincia de Valencia por detrás del PSPV, aunque con menos apoyo en las otras dos provincias, Alicante y Castellón.

Ciudadanos, liderado por el actor y presentador de televisión Toni Cantó, es ahora el tercer partido del Parlamento valenciano.

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