contratar los mejores productos financieros

Cómo contratar los mejores productos financieros

Los productos financieros son contratos que se realizan entre una empresa que los ofrece y un solicitante. Se trata de movimientos de recursos en forma de créditos, cuentas, inversiones, tarjetas, etcétera.

El acceso a productos financieros se ha ampliado con el desarrollo de internet y las nuevas tecnologías, ya que estos instrumentos ya no son exclusivos de la banca tradicional, sino que hay gran cantidad de organizaciones que los ofrecen vía online con ventajas importantes frente al medio habitual.

Cualquiera puede tener necesidad de financiamiento, o de productos financieros, personas comunes o empresas de cualquier tamaño que necesiten liquidez económica. La oferta online es muy variada, lo cual permite contratar el instrumento que se adapta a la situación particular de cada quien.

Comparadores financieros

Hay una herramienta muy útil para revisar la oferta de productos financieros, se trata de los comparadores bancarios, como el sitio Quofin.es, que concentra mucha información para tomar una buena decisión, veamos unos consejos para utilizarlos:

Primero hay que entrar a la página del comparador y revisar toda la oferta, entonces decidir qué producto contratar, puede ser un préstamo, una tarjeta de crédito, un préstamo hipotecario, una cuenta bancaria y algunos otros. Esto va a depender de la necesidad monetaria que se tenga.

Después, hay que entrar a la pestaña que corresponda y revisar todas las condiciones, aquí se tiene toda la información de plazos, intereses, cantidades mínimas, y muchos otros detalles.

Por último, se realiza la solicitud de la opción elegida. Este paso es muy sencillo, rápido y cómodo.

Préstamos online

Los préstamos son el instrumento financiero que se usa para obtener liquidez inmediata y solventan diversas situaciones. Se solicitan y aprueban de manera online, de manera muy fácil y rápida. Hay muchos tipos de préstamos:

  • Préstamos rápidos. Son los que destacan por la celeridad con la que son aprobados. Se solicitan a través de la página web de la entidad y solo toma minutos la aprobación. Son una excelente opción para resolver problemas repentinos.
  • Minipréstamos. Los minicréditos según tus necesidades, se caracterizan por ser cantidades pequeñas y por lo general se devuelven en un solo pago, en un plazo muy corto. Son una manera de ir construyendo un historial crediticio y a la vez resolver alguna necesidad económica.
  • Créditos sin aval ni nómina. Es un préstamo pensado para aquellas personas que no tienen un empleo fijo, ni tampoco aval, pero que tienen algún ingreso que garantice el pago de las cuotas.
  • Créditos son ASNEF. Las personas pueden entrar a este registro, por muchas razones y no por ello dejan de necesitar financiamiento. Los créditos con ASNEF se otorgan de manera fácil y casi con las mismas condiciones.
  • Primer crédito. Muchas entidades tienen la promoción del primer crédito gratis. Esto es una manera de promocionar el producto y para el solicitante es una manera de construir el historial de créditos.

Beneficios de los préstamos online

No es casualidad que esos préstamos se han hecho muy populares, ya que tienen muchos beneficios importantes, veamos algunas:

  • Rapidez. Se aprueban muy rápidamente, desde el momento de la solicitud a la aprobación pueden ser solo unos minutos, dependiendo del tipo de crédito que se solicite. La disponibilidad de los fondos puede depender de los tiempos que tomen las transferencias bancarias, pero siempre es más rápido que un préstamo en un banco tradicional.
  • Variedad. La oferta es muy variada, así que siempre se encontrará una opción que se adapte a lo que se necesite. Las cantidades a otorgar, el plazo, las tasas de interés, son los factores que las entidades diversifican para que el cliente tenga una opción apropiada siempre.
  • Pocos requisitos. Los préstamos online requieren mucho menos papeleo que si se solicitan en un banco tradicional. Por lo general, solo piden la información, que hay que cargar en una planilla en la página web de la entidad. Esto es muy beneficioso porque hace la solicitud muy ágil y dinámica.
  • Cómodos. Todo se hace vía online, no hay que salir de la casa ni la oficina, tampoco esperar a ser atendido. Al ser online, gran parte del proceso es automatizado.

Otros productos bancarios

Además de los préstamos hay otros productos que se pueden comparar para encontrar el adecuado para cada situación:

  • Tarjetas de crédito. Ya las personas no se conforman con las tarjetas de crédito tradicionales, hay tarjetas de crédito que ofrecen muchas ventajas y son muy fáciles de obtener. Hay tarjetas de crédito de fidelización, que son las que estimulan el consumo en un establecimiento particular. Otras tienen promociones como la devolución de un porcentaje de la compra. Existen otras que se usan como débito, pero al acabarse los fondos se utiliza como de crédito. Las hay también recargables, que como el nombre lo indica, se pueden cargar de dinero en establecimientos específicos.
  • Hipotecas. Al momento de adquirir una vivienda, estas entidades pueden ofrecer mejores condiciones de crédito. Podría ser un plazo más largo, un tipo de interés más ventajoso o tal vez los requisitos son más sencillos. Otra ventaja de contratar una de estas hipotecas, es que permite reunificar otras deudas con mejores condiciones. Los créditos hipotecarios en general, son aquellos en los que la vivienda que se está adquiriendo es el aval para el préstamo, por lo tanto, no importa si se está en el ASNAF. Lo que sí es importante es comprobar que se pueden hacer los pagos.
  • Cuentas bancarias. Hay disponibles cuentas de ahorro, corrientes, de nómina, etcétera. Es conveniente analizar las condiciones de cada una para escoger la mejor para cada quién. En este sentido hay muchos aspectos para analizar, ya que las cuentas tienen comisiones, intereses, cantidades mínimas de inicio, etcétera. Es importante analizar todo para elegir el producto adecuado.
  • Depósitos bancarios. Los depósitos son un instrumento de inversión que paga un interés por mantener una cantidad depositada en una cuenta, por un plazo previamente acordado. Es una manera de ahorrar o de utilizar una cantidad de dinero que se tiene disponible, para el cual no se tiene un destino. En este caso el aspecto más importante es el interés que paga el instrumento, ya que es lo que determina el beneficio que se obtendrá.

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